CÁMARA DE REPORTERO GRÁFICO

Es denominada genéricamente como Speed Graphic, aunque se produjeron diversos modelos y marcas entre los años veinte y mediados de los años setenta. Utiliza película en placa de 4 × 5 pulgadas (10 × 12,5 cm). Esta cámara fue ampliamente utilizada por los fotógrafos de prensa en el mundo entero, pues aunque hoy parezca grande, aparatosa, de difícil y complejo manejo, en su época era lo más pequeño, sencillo y fiable que se conseguía. Sin embargo, el equipo completo, cámara, portaplacas y bombillos significaba para el fotógrafo una carga voluminosa y pesada.
Cada fotografía implicaba los siguientes pasos:
Enfocar la cámara con el lente abierto.
Poner el portaplacas en la parte trasera de la cámara.
Cerrar el lente.
Quitar del portaplacas la lámina que protege la película.
Cargar o activar el obturador.
Disparar la cámara.
Tapar el portaplacas.
Retirar el portaplacas de la cámara (este alojaba película solo para dos fotos).
Adicionalmente, si la fotografía se tomaba en interiores, debía cambiar el bombillo del flash después de cada toma.
En nuestro medio también se utilizó este tipo de cámara en los estudios fotográficos de los pueblos y barrios. Como su empleo era en la mayoría de los casos para la “fotocédula”, que no requería ampliación ni gran calidad, los fotógrafos, para ahorrar material, cada vez que tomaban una foto simplemente tapaban con una cartulina tres cuartas partes de la placa; así, de una placa conseguían cuatro fotos.

San José de la Montaña, 1957. Fotógrafo: Alberto Palacio. Archivo Fotográfico Biblioteca Pública Piloto.
Aurora Muñoz, 1937. Fotógrafo: Rafael Mesa. Archivo Fotográfico Biblioteca Pública Piloto.


Estadio Atanasio Girardot, 1952. Fotógrafo: Gabriel Carvajal. Archivo Fotográfico Biblioteca Pública Piloto.